De fermentación en frío
La masa pide 48 horas mínimo. Ese tiempo no se acorta ni se apura por más pedidos que haya en la cocina.
48 horas de fermentación. Harinas orgánicas. Fuego de leña en barro. Pizza de verdad, que además se puede pedir un martes cualquiera.
La masa pide 48 horas mínimo. Ese tiempo no se acorta ni se apura por más pedidos que haya en la cocina.
Ningún horno eléctrico hace lo que hace la leña ardiendo en barro. Irreemplazable. Inimitable.
Porque la masa cambia si no lo son. Ingredientes que se pueden nombrar sin buscar qué son.
La historia
En plena cuarentena, Juan "Chapas" Ortiz prendió un horno de barro en Martínez y empezó a hacer pizza como se hacía antes. No fue una jugada de negocios — fue terquedad: sabía hacer pizza de verdad y no se conformaba con menos.
El boca a boca hizo el resto. Y el nombre — Satana — quedó porque lo que te tienta una vez, te tienta de nuevo.
"Ver a las personas disfrutar de una comida me parece un acto de amor tan lindo como lo primero que nos enseñaron."
— Juan "Chapas" Ortiz, fundador
El modelo ya está probado, los procesos quedaron escritos y la calidad no se negocia. Abrir una Satana es abrir una pizzería artesanal con respaldo detrás.
Quiero saber más